miércoles, octubre 19, 2016

Drogadicción

De lenguaje incoherente
cambia de color como un camaleón.
A veces la ira esta encendida,
y la risa en la cornisa.

Cuelga sus deberes,
en vicios y mundanos placeres.
Al colegio ya no va.
Su interés por aprender,
se deslizó hacia laberintos dormidos.
El sano esparcimiento, se suprimió
en desviaciones y caminos intrincados.

Los conflictos se inflan en la familia,
y el causante sigue en la barandilla.
Sus ojos son dos flamas rojas,
su apetito se descontrola.

Lentes oscuros y presentes,
su alma vaga en espacios dormidos.
De risas de más, se inunda el firmamento;
miente y roba a cada instante.

El aseo escasea, ya no importa el aspecto.
¡No hablen de drogas, el no tiene paciencia!
Y cada vez que punzan su realidad,
no acepta que lo ofendan.

Su cara no tiene rostro,
monótono el paisaje de su voz.
No sabe donde está.
¿Será el sol? ¿Será la luna?
Despiste en su reloj mental.
Lo deprime el arco iris de la noche,
y la luna luce extraña en el día.

El suicido es un hecho liberador…
¡Traspasa el muro!
clama un lóbrego pensamiento.
Los temores lo asedian,
y las sombras lo secuestran.

De apariencia atontada y somnolienta;
tiembla, y sus temblores,
se refugian en las frases
que se atropellan en las náuseas,
del silencio excesivo.

Un ente extraño de color de vicios lo observa…
¡No mires aquel fantasma!
Grita una voz salvadora.
La mano redentora,
lo lleva hacia la solución de su problema.
Es la mano poderosa de nuestro señor Jesús.

En lapsos de raciocinio,
acepta la ayuda, de centros especiales.
Su mente ha sido abierta;
y sus aposentos sucios, limpiados.
La fuerza de voluntad es una montaña de fe,
que germina desde la altura.


Drogadicción cruel flagelo de la mente y el cuerpo. >
Venus Maritza Hernández
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lunes, octubre 10, 2016

La confusa en el amor

No lo amo…

¿Pero lo amaré?
No lo amo…
¿Pero entonces porque pienso en él?
¿Acaso es culpa o cariño o no se qué?

No lo amo…
Las horas sin él.
La vida sin él.
¿Dónde estará?

Sé que ya no piensa en mi,
como ayer.
Y siento que a mi tampoco me importa…
¿Pero entonces porque escribo estas letras, pensando, el por qué?

¿Acaso los restos de sentimientos,
se alojaron en las llanuras áridas de mi mente?
Extraño amarlo. ¡Eso es!
Extraño aquel sentimiento antiguo de papel.

Extraño sus palabras,
sus versos;
y su amor confuso,
adornando cada tramo de vanidad.

¿Lo amaré aún?
No.
Un cariño sutil y fuerte,
está asido al recuerdo.

La confusa del amor que no sabe si lo olvidó o sólo lo recuerda.
Venus Maritza Hernandez
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sábado, octubre 08, 2016

La luz

La verdadera luz tiene dos dimensiones...
La luz interna reside en el espíritu,
dentro del ser.

Si no es así,
la luminosidad externa se opaca
ante la vista y no la percibimos.


La luz interna y externa.


Venus Maritza Hernandez
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miércoles, octubre 05, 2016

Mi iglú

Un iglú es mi dulce hogar;
me refugio del solar.
Salen los temores derretidos,
estallan los rumores guarecidos.

Me abrazo en sus congelados brazos,
me lío en la penitencia de sus lazos.
¡Oh iglú azul de esférico mundo,
resguárdame en tu cúpula de cristal!
Exánime en un témpano de sueño,
levito sobre el céfiro de la maldad.


Mi iglú reconfortante  y seguro

Venus Maritza Hernandez
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